5 Tendencias de Comunicación Interna que marcarán el 2018

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Todos dicen: Año nuevo, vida nueva! Y para las organizaciones también aplica esta expresión. Pero para poder comenzar un nuevo año con una visión estratégica sobre a dónde estamos parados y hacia dónde queremos ir, es clave que primero conozcamos cuáles con las principales tendencias de Comunicación Interna y las transformaciones que, desde hace años, los profesionales de nuestras organizaciones enfrentan.


1. La potencia infinita de los datos: Big Data

Segmentar a una audiencia por su edad, sexo o clase socioeconómica ya quedó obsoleto. Hace tiempo, que las compañías comenzaron a comprender que segmentar las comunicaciones según los intereses o comportamientos de sus públicos tiene mayor eficacia. Netflix y Amazon, por ejemplo, son empresas que han sabido utilizar los algoritmos para ofrecer al consumidor contenidos que realmente quiere consumir según sus intereses.

En el 2018, la personalización de los mensajes va a ser fundamental para que las empresas puedan alcanzar sus objetivos. Las compañías deberán implementar herramientas (si es que aún no las tienen) para poder saber todo sobre sus empleados, tanto en lo profesional (expectativas, frustraciones, aspiraciones, conocimientos, vocabulario, comportamientos) como en lo personal (salud, hobbies, familia, gustos, preferencias).

Pero… No cantemos victoria tan rápido! Ahora que tenemos toda esa información y conocemos más a nuestros colaboradores… Qué hacemos??? Debemos definir estrategias de comunicación que prioricen ese análisis y datos obtenidos y convertirlos en inteligencia (achicar los márgenes de error a la hora de construir historias e implementar acciones o canales).

 

2. Opticanalidad

Actualmente, la mayoría de las compañías cuenta con una presencia multicanal u omnicanal, lo que significa que envían mensajes en todos los canales posibles de manera similar. Para este 2018, las empresas deberán dar un paso más, e ir a la opticanalidad con la premisa de lanzar los mensajes más adecuados a cada persona, a través del canal más adecuado.

Para lograrlo, nuevamente se hace necesario el entendimiento de los datos (Big Data). Así, las compañías deben entender cuál es su ecosistema de canales de Comunicación Interna, cuáles son los mejores momentos de receptividad del colaborador; y entender el rol y propósito de cada canal para evitar superposición de funcionalidades y saturación de mensajes.

Tomando como ejemplo la creación de un nuevo canal de Comunicación Interna (sea una red social, una app o un newsletter), las compañías deberán entender que ya no se trata del ‘¿Qué?’ (Información – contenido) o del ‘¿Cómo?’ (Canal), sino del ‘¿Por qué?’. Sólo va a ser valioso si la ‘razón de ser’ de ese canal coincide con las necesidades de los empleados (funcionales y emocionales) identificadas en ese momento. Uber es un claro ejemplo de éxito, ya que mitiga las típicas complicaciones a la hora de pedir un taxi.

Las personas buscan experiencias digitales que satisfagan una necesidad en ese momento.

Y sobre este punto queremos resaltar la importancia de animarse a pensar en distintos canales, como lo son los canales informales, que cada vez juegan un rol más crítico en la Comunicación Interna. Workplace puede ser un ejemplo, pero no deberíamos dejar de mirar a canales como Whatsapp, el cual es considerado como la herramienta de mayor uso dentro de las compañías (en algunos casos por encima del email).

 

3. La Reina del Engagement: La Comunicación Interactiva

Cuando imaginamos el proceso de comunicación, debemos ser conscientes que, en la era digital, existe un factor clave: los momentos de receptividad. Esos ‘micro-momentos’ en donde los receptores están más propensos a aceptar una comunicación.

El desafío para este año será profundizar en formatos ‘digeribles’, como el vídeo y la animación (el cual ha sido el rey en 2017 por impulsar las interacciones redes y medios de comunicación digitales) que nos permitan llegar al colaborador de manera rápida, atractiva y clara en esos micro-momentos.

Profundizando en el formato, los vídeos 360 y aquellos que permiten interactuar en tiempo real serán los protagonistas este año. Los tutoriales, los vídeos resumen y los webinars podrán hacer que la comunicación sea más cercana, fluida y entretenida. También se destacarán los GIFs y los podcast. Asimismo, las retransmisiones en directo (a través de plataformas como Workplace) serán contenido clave para captar la atención de los usuarios, mostrar transparencia y mejorar el engagement. Los contenidos escritos y acciones con ‘influencers internos’ (a través de reseñas, opiniones y recomendaciones) serán herramientas poderosísimas para llegar a los colaboradores con los mensajes de forma espontánea.

Las compañías tienen a disposición tecnologías que aplicadas a la comunicación podrían generar un alto impacto por su característica disruptiva.  Algunos ejemplos podrían ser: La inteligencia digital (ej. Watson de IBM), la realidad virtual (ej. Oculus de Facebook), y la Internet de las Cosas (Interconexión digital de objetos cotidianos con Internet). El desafío antes de implementar estas tecnologías será poder responder el ¿Por qué? y luego evaluar cuánto se adaptan a la cultura organizacional.

 

4. Industria 4.0
El mundo está cambiando, y nosotros con él.

La tecnología va a cambiar el mundo tal como lo conocemos, como parte de la cuarta revolución industrial, pero mucho más rápido de lo que ha sido en los últimos años. En este contexto, el principal reto de las compañías será identificar y retener el talento, reconociendo a los nuevos perfiles profesionales, escuchándolos y evolucionando con ellos.

Ya se habla de profesionales versátiles, creativos, en constante evolución y que toman las riendas de su carrera. Pero este año,  más que nunca, las organizaciones deberán definir sus políticas de flexibilidad, impulsando la transparencia y el real empoderamiento de los empleados, para poder conquistar y retener al talento 4.0 (profesionales para roles muy especializados) ya que serán el motor de las compañías del futuro.

En el 2017, por ejemplo, los perfiles digitales & IT más demandados por las empresas han sido aquellos especializados en análisis de datos, marketing digital, UX (experiencia de usuario) o e-commerce, entre otros. A su vez, posiciones como Chief Design Officer, Chief Innovation Officer o Digital Marketing Manager, que no existían hace unos años, toman relevancia en las compañías.

También vemos, desde hace unos años, que las compañías fomentan continuamente la participación de sus profesionales en actividades de reflexión, creatividad y generación de ideas, como un impulso a la innovación. De cara al futuro, deberán formar a sus equipos en habilidades como: capacidad para asociar ideas, realizar preguntas de manera constante, capacidad de observación y experimentación y facilidad para relacionarse (networking).

Esta transformación en el mundo genera que las estrategias de RRHH deban evolucionar con él. A partir de ahora, los programas de formación deberán ser aún más personalizados y vinculados a las aspiraciones de cada empleado. Como así también sus Programas de Bienestar, que deberán ser más completos para abarcar otros aspectos además de la salud física del empleado y la de su familia. La integración de otros ‘drivers’ (no solo el económico) será crucial para que los profesionales 4.0 sean ‘felices’ dentro de una organización. Variables como la percepción de libertad y la auto-superación serán sumamente valoradas.

 

5. Los roles que conectan

Sin duda alguna el rol del líder es clave en una compañía. Cada vez más vamos a estar ante Líderes que comenzarán a actuar prácticamente como ‘coaches’ profesionales y es por eso, que la formación de comunicadores será uno de los grandes retos a futuro.

Lideres-Coach

Pero debemos destacar a un rol que ya venía teniendo protagonismo en el 2017 y que este año se potenciará. Ellos son los ‘Influencers Internos’. Estas personas son líderes informales, que transmiten cotidianamente los valores y comportamientos de la empresa y los mejores embajadores de la cultura organizacional dentro de la compañía y de la marca fuera de ella.

Ante esto, las empresas deberán tener en cuenta que, hoy en día, las redes sociales y los dispositivos móviles hacen que la frontera entre la vida laboral y personal sea más difusa, ya que todos los colaboradores forman parte de alguna red social tanto en el entorno personal como profesional y conversan en ella.

El gran potencial para este año, de cara a inversión en la comunicación, será poder realizar acciones de comunicación y formación para que, los ‘Influencers Internos’ y el resto de los colaboradores, dinamicen determinadas noticias y novedades de la compañía en sus redes. Esto será todo un desafío ya que, hasta ahora, las empresas justamente hacían lo contrario y no promovían el uso de las redes sociales sino más bien lo limitaban. Así, el Employer Branding más el auge de las redes sociales, especialmente LinkedIn, cobrará más protagonismo en 2018.

Tanto para la identificación de nuevos drivers como para la formulación de la estrategia de RRHH será clave la utilización del Big Data. Recabar el tipo de información necesaria y revelar las tendencias y patrones, será crítico para la cultura corporativa.